Cómo sé que tengo infección de transmisión sexual por la piel

Infecciones y síntomas
Entre las infecciones de transmisión sexual que, entre sus síntomas, aparecen las lesiones cutáneas estarían:

Balanitis candidiásica
Esta infección “se caracteriza por una erupción eritematosa con dolor y/o picor”. Las lesiones típicas son “máculas eritematosas con pequeñas pápulas, o áreas rojo- grisáceas con aspecto vidrioso”. Si hay duda diagnóstica, se puede realizar “hidróxido potásico o un cultivo de zona subprepucial”.

Si existe recurrencia, es importante “descartar diabetes mellitus, el uso de antibióticos de amplio espectro, inmunodeficiencia o reinfección a través de la pareja”.

El tratamiento de esta balanitis es “clotrimazol tópico al 1% o miconazol tópico al 2%, aunque también puede usarse fluconazol 150 oral”. En este caso, según el experto, “es siempre aconsejable tratar a la pareja”.

Balanitis alérgicas o por irritantes
Esta balanitis tiene una clínica muy variable, “desde un pequeño eritema hasta causar edema de glande”. Suele existir “atopia y casi siempre se asocia a lavados frecuentes de genitales”.

El tratamiento consiste en “evitar los agentes irritantes, utilizar cremas emolientes como sustitutivo a jabones e hidrocortisona al 1% cada 12 horas hasta la desaparición de los síntomas”.

Balanitis circinada
Esta balanitis “se caracteriza por la aparición de lesiones blanco-grisáceas en el glande de aspecto geográfico y con bordes blanquecinos”. Puede estar asociado al “síndrome de Reiter, por lo que es posible que sea necesario realizar una biopsia para llegar al diagnóstico definitivo”.

El tratamiento de este tipo de balanitis es “hidrocortisona tópica al 1% cada 12 horas”. En estos casos se recomienda, además, “un cribado de ETS, especialmente la infección por Chlamydia trachomatis”.

Balanitis de Zoon (de células plasmáticas)
Se produce en pacientes de edad avanzada “no circuncidados y asociado a mala higiene», y los síntomas son “lesiones rojo-anaranjadas brillantes, con bordes bien delimitados en glande y múltiples manchas eritematosas puntiformes”.

En casos de diagnóstico incierto “se realizará biopsia para excluir una eritroplasia de Queyrat”.

El tratamiento se basa en “medidas higiénicas y circuncisión”, aunque, como indica, “también se pueden utilizar corticoesteroides tópicos, con o sin antibiótico asociado al láser CO2”.

Eritroplasia de Queyrat
Se caracteriza por ”lesiones eritematosas, con aspecto aterciopelado y bordes bien delimitados”. Como describe Peinado, “pueden aparecer también lesiones blanquecinas sobreelevadas, que, si son induradas, sugieren un carcinoma de células escamosas”.

En estas enfermedades el riesgo de malignización es superior al 30%.

Enfermedad de Bowen
Las lesiones son “discretas y aparecen como placas eritematosas”. El riesgo de malignización es superior al 20%. En estos casos, la biopsia es esencial para descartar un “cáncer de pene”.

El tratamiento puede basarse en “fluorouracilo al 5% tópico o se puede proceder a la resección por láser a través de la crioterapia”.

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