Consejos para un uso saludable del succionador de clítoris

Este tipo de estimulación es el más habitual porque “el clítoris tiene más de 8.500 terminaciones nerviosas y es el único órgano cuya función es dar placer”, asegura Valèrie Tasso, escritora, sexóloga y asesora de Lelo en España. Por ello, “no es de extrañar que la estimulación clitoriana a la hora de masturbarse sea la más habitual entre las mujeres, ya sea manualmente, con succionadores de clítoris o a través de otros métodos”.

El succionador es un producto seguro que no suele dar problemas siempre que se utilice de forma racional ya que, un abuso podría llegar a irritar la zona o sensibilizarla.

Su forma “se adapta alrededor del clítoris y lo estimula de varias maneras según el tipo y marca de estimulador”.

Puede ser a través de pulsaciones, “que dan la sensación de succión; a través de diferentes tipos de ondas de vibración (sónicas o expansivas), o sin llegar a tocar el clítoris directamente”, apunta Blázquez. Esto “hace que el glande del clítoris y el resto de la zona se estimulen de una manera diferente, llegando a producir mucho placer”.

González Ousset define la sensación que produce esta estimulación como “un sexo oral muy bien hecho”.

¿Por qué tienen diferentes niveles? A diferencia de lo que pueda pensar la gente, los niveles no tienen que ver con la velocidad o la potencia sino con la forma en la que se estimula la zona. “Existen niveles porque el clítoris es único en cada mujer”, apunta González Ousset, y “sirven para adecuarse a los gustos de cada una”.

De hecho, “varían en intensidad y ritmo para que cada mujer elija el que mejor le va en ese momento según sus gustos, necesidades y deseo”, aclara la experta.

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