Esta es la razón por la que te duermes después de tener sexo

“Tras haber tenido un orgasmo, en el cerebro se activan zonas, como la amígdala, encargada de gestionar las emociones y el placer, y se disminuye la actividad de otras, como es el caso de la corteza prefrontal, es decir, nuestro centro de acción, atención y cognición”, detalla la sexóloga. En otras palabras, “cuando alcanzamos el clímax, nuestro cuerpo se relaja y determinadas hormonas como la oxitocina, la prolactina y la vasopresina se liberan en el cuerpo y reducen el estrés a la vez que inducen el sueño”.

Hombres y mujeres

El hecho de que afecte en mayor medida a los hombres que a las mujeres tiene una explicación hormonal. “Se ha podido observar que los cambios hormonales tras el orgasmo afectan de forma diferente a nuestra conducta según nuestro sexo, especialmente la secreción en grandes cantidades de oxitocina. Esto parece no afectar por igual a hombres y mujeres, generando en las mujeres un mayor deseo de apego y vínculo emocional y en el caso de los hombres somnolencia”, indica Rodríguez.

En el hombre, continúa el experto, “se observan una serie cambios tras el orgasmo que no se dan con la misma intensidad en la mujer”. En el varón “se inicia un periodo refractario en el que determinadas zonas del cerebro, como la corteza prefrontal, se apagan”. Esto “unido a una mayor liberación de serotonina en el cerebro, que provoca un estado de relajación, y a una mayor producción de prolactina, que anula el deseo sexual, es la combinación perfecta para que aparezca el sueño”.

Además otros estudios apuntan a que “tras la actividad sexual y tras el orgasmo se produce una merma del glucógeno y una pérdida de energía que afectaría más al hombre por su mayor masa muscular”.

En opinión de Brunni, “una de las diferencias más significativas entre hombres y mujeres es que el periodo refractario, es decir, el tiempo de recuperación entre un orgasmo y una nueva estimulación sexual, suele ser mayor en hombres que en mujeres”. Habitualmente, “las mujeres tienen más facilidad a la hora de volver a activarse sexualmente y es probable que este desajuste produzca reacciones distintas en hombres y mujeres, aunque los resultados, en realidad, no distan mucho”.

Otra hipótesis de la sexóloga es que “tener relaciones sexuales no siempre es sinónimo de llegar al orgasmo, en el caso de las mujeres”. De hecho, según diferentes estudios, “en las relaciones heterosexuales, los hombres llegan al orgasmo en el 95% de sus encuentros sexuales, mientras que las mujeres sólo lo hacen un 65% de las veces”, por tanto, “estadísticamente, es más fácil que se duerma un hombre antes que una mujer”.

#QPY