Si no he podido tener un orgasmo: ¿qué es lo que debo de hacer?

La mayoría de las personas asocian el orgasmo a una sensación física asociada a la penetración y muchos se frustran cuando no logran llegar a él tras el acto sexual. La realidad es que el orgasmo “tiene un origen físico o fisiológico con una respuesta física pero que, tanto en su origen como en el desenlace, el componente mental o psicológico es fundamental”.

El hecho de que una persona (hombre o mujer) no llegue al orgasmo puede deberse a múltiples situaciones y detectarlas a tiempo es clave para su tratamiento y la resolución de la anorgasmia.

Como destaca Sílvia Pastells, psicóloga y sexóloga del Instituto de Sexología de Barcelona, existen algunas características que suelen habituales en las personas que no llegan al orgasmo:

Tener poca o nula práctica masturbatoria

Dificultad para dejarse llevar y soltarse, sobre todo ante la pareja.

Exceso de atención dirigida al placer de la pareja y menos al propio y falta de asertividad sexual

Información inadecuada, actitudes negativas o exigencias…

En cuanto a las causas físicas de la anorgasmia, que también existen, Balmori incluye “cualquier tipo de enfermedad neurológica, en especial las lesiones medulares, las enfermedades crónicas o tumorales, endocrinas, como la diabetes o el hipotiroidismo, el abuso de alcohol o el consumo de determinados medicamentos y drogas”.

#QPY